LA CONSCIENCIA CORPORAL- Ballet y Pilates

LA CONSCIENCIA CORPORAL- Ballet y Pilates

En el Estudio Lorna Gil llevamos más de una década acercando el ballet al público adulto, además de los más peques y el Método Pilates con calidad. Uno de los mayores retos que tenemos los profesores  es que nuestros alumnos sean conscientes de la importancia del ritmo del aprendizaje, ya que son actividades que requieren abundante consciencia corporal .

En el Estudio Lorna Gil hemos creado un método para aprender de forma amena y divertida.  Aunque nada que merezca la pena se consigue sin algo de compromiso. ¿Estas preparado para aprender divirtiéndote?

Ese tentador error

La vida ocupada del adulto hace que dispongan de poco tiempo y la desesperación por apuntarse hace que quieran cometer un error garrafal que a priori no lo parece: venir una vez por semana en un grupo que tiene un ritmo de dos veces por semana. 

Todos sabemos que la práctica hace al maestro y que no se avanza igual si practicas una actividad dos veces por semana, que tres, que una vez.

Una de las cosas que tienen que pasar en clase, es aprenderse bien la coreografía, de cada ejercicio, incluso en Pilates, para poder pensar y conducir el cuerpo. Cuando no se aprende la coreografía, uno pasa la clase copiando a los compañeros y al profesor. Y como está mirando fuera, no puede mirar dentro, ni desarrollar consciencia corporal ninguna.

No hay nada malo en copiar. Es el primer recurso de aprendizaje pero no debería ser el único, si se quiere progresar.

Piensálo. Si has decidido apuntarte  a clase en vez de copiar de un vídeo, no tiene ningún sentido que en clase no estés obteniendo resultados mejores de los que tendrías aprendiendo en casa con tutoriales.

Así que cuando un grupo tiene un ritmo de dos veces por semana y tú sólo puedes venir una vez por semana, estás perdiendo tu tiempo.

¿Por qué no te recomendamos que te apuntes a un grupo de dos veces por semana si sólo puedes venir una vez por semana?

Aunque muchos de vosotros pensaréis que “Algo es mejor que nada”, en el Estudio Lorna Gil  pensamos que cuando se trata del aprendizaje en ballet esa premisa es errónea. Te contamos por qué.

Me gusta usar este aclarador ejemplo: Si un coche va siempre en primera, gasta mucha gasolina y no avanza. En  cuanto pasas a segunda marcha, es otra cosa.

En el campo del ballet lo que ocurre es que al faltar sistemáticamente toda tu concentración está en pillar los ejercicios. Mientras los compañeros están trabajando sus objetivos, la coordinación de los brazos y cabeza, la última corrección en clase…Están avanzando mientras tu estás atascado en simplemente seguir la clase o como mucho en memorizar los ejercicios.

el ritmo del aprendizaje en ballet

Así que cuando acaba el curso no tienes memoria coreográfica porque no has memorizado los ejercicios. Todo ha quedado cogido con pinzas. No recuerdas los nombres de tantos pasos y has escuchado correcciones pero no has podido aplicar ninguna.  Todo va tan rápido para ti…Muchas de las correcciones ni las has entendido porque te faltan datos. La sensación de fracaso se ha incrementado de forma alarmante. Aunque lo que realmente pasa es que no llevas el mismo número de horas. Sientes que retrasas la clase con tu presencia. Has perdido tu tiempo, queriendo aprovecharlo. Cuando pasas de curso, la cosa aún empeora más. Más nivel y tu estás lleno de lagunas.

Lo sé, es doloroso escuchar la verdad, aunque siempre es mejor que vivir las consecuencias de la ignorancia. Y siempre tienes PERFECT ballet BODY para que puedas conseguir el cuerpo de un bailarín, asistiendo una vez por semana ¡Pruébalo ahora!

Lorna Gil

Ballet y pilates terapeutico

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